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Ante el paso atrás, una nueva oportunidad // Marcha.org

Por Ailín Bullentini*. Luego de que la AFSCA deje sin efecto el concurso público para la Televisión Digital Abierta, diferentes medios piden ser escuchados e incluidos, esta vez, en el proceso de elaboración de pliegos. Las nuevas condiciones deben estas listas en menos de 30 días.

La marcha atrás que la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) anunció la semana pasada respecto del concurso que hace más de un año había abierto para entregar 220 licencias de Televisión Digital Abierta (TDA) es, para los medios televisivos autogestivos, comunitarios y populares, una buena noticia, más allá de que lamenten la demora en dar ese paso. Lo que preocupa a los colectivos que trabajan esas señales es el lugar que la fundamental ley de medios les reserva. Es que, tras patalear con motivos justificados el lanzamiento de los concursos, hoy, en plena reformulación, aguardan una respuesta de parte del AFSCA respecto a la oferta de una serie de licencias destinadas específicamente a ellos, tenidos en cuenta como “televisoras de baja potencia”. “Seguimos reclamando concursos específicos para medios comunitarios y que nos permitan participar del proceso, no que nos tiren las cosas por la cabeza”, opinó Natalia Vinelli, referente de la señal Barricada TV, una de las 15 señales que integran el Espacio Abierto de Televisoras Populares, Alternativas y Comunitarias y que entienden a la comunicación “como un bien social y no como un negocio”. “Somos medios que trasmitimos por nuestra propia voluntad, realmente sin fines de lucro y con el firme interés de difundir información que no sale en otros medios”, explicó Dolores Contreras, integrante de TV PTS, otra emisora nucleada en ese espacio y confinada a la misma lucha.

“No podemos decir que no es positiva”, consideró Vinelli la decisión del brazo con el que el Ejecutivo maneja la cuestión comunicacional de anular los concursos abiertos por las resoluciones 685 y 686, publicadas en el Boletín Oficial en julio de 2011, y reestructurarlos. Los nuevos pliegos deberían estar disponibles en menos de 30 días. No obstante, la comunicadora social y docente de la Universidad de Buenos Aires consideró que “sí es para criticar el hecho de que se haya hecho un año después de haberlos creado. Cuando nosotros denunciamos que esos concursos dejaban afuera a los medios comunitarios de la participación por una licencia que en definitiva nos involucraba, ya que se estaba hablando del sector no comercial, nos decían que jugábamos para la derecha”.

Entre las críticas más importantes que las televisoras comunitarias expresaron entonces a las autoridades del AFSCA –tanto en privado como en la vereda de la sede— figuran cuestiones de forma y financieras. Para participar de una licencia, una asociación civil o una fundación, por ejemplo, debía contar con entre 40 y 140 mil pesos tan sólo para comprar un pliego, además de otros 24 mil para abonar el uso de la plataforma arsat (correspondiente a la transmisión digital). En cuanto a la forma, los pliegos no tenían en cuenta ningún aspecto del funcionamiento de los medios comunitarios, que no dividen a sus integrantes en “patrón” y “empleados”, tal como sucede en cualquier empresa, sino que todos comparten la figura de compañeros y ya.

“Entonces y ahora pedimos participar de los procesos de elaboración de políticas”, sostuvo Vinelli. En ese sentido, la elaboración del plan técnico que convoca la norma y que aún no existe sería un avance. Se trata, detalles más o menos, de un mapa que muestre la cantidad de operadores de televisión se encuentran utilizando el espacio radioeléctrico en todo el país, herramienta que permitiría visualizar cuántos habría en cada zona, entre otras muchas cuestiones. El plan de fomento que la norma dice que debe existir también “está planteado en el aire”: “La ley apunta a que un porcentaje de lo que la AFSCA recaude por multas a canales comerciales que no cumplen las reglas tiene que ser distribuido al sector sin fines de lucro para colaborar en la migración a digital. Está planteado en la letra, pero no existe fehacientemente ni siquiera el mecanismo mediante el que se distribuiría esa pauta”.

Sin embargo, el barajar y dar de nuevo institucional no les trajo paz a los medios comunitarios, autogestivos y populares. “Seguimos en la misma situación de precariedad que cuando nacimos”, comentó Contreras, en referencia a las condiciones de ilegalidad en la que las televisoras como la que integra –y el resto de los canales comunitarios del espacio de televisoras—se hallan en la actualidad. “Lo venimos planteando al directorio del AFSCA desde hace ya más de un año. Y si bien hay un argumento legal desde el que se paran para negarnos licencias analógicas, lo que pedimos es algún mecanismo que mejore nuestra situación”, resumió.

Para comprender este punto, hay que remontarse nuevamente a mediados de 2011. Por aquel entonces, el AFSCA expresó públicamente que, debido a las condiciones inalcanzables que imponían las resoluciones 685 y 686 a los licitantes, elaboraría propuestas especialmente dedicadas al sector comunitario. En noviembre, la resolución 1465 publicada en el Boletín Oficial hacía, valga la redundancia, oficial la oferta de licencias para las señales que contaban con trabajo de transmisión en el espacio radioeléctrico y que habían sido registrados en el censo de emisoras de baja potencia de 2009. Otra vez, sentían que les estaban “tirando las cosas por la cabeza”.

Tras enterarse de ese nuevo concurso que, en apariencia, sí los incluía, trabajaron la modificación de algunos de sus artículos que apuntaban a reducir “los pasos burocráticos que significan gastos”, la gratuidad de los pliegos y la inclusión en ellos de la figura de voluntariado social “como herramienta para volver al medio una estructura funcional”, entre otros puntos. El plan fue presentado oportunamente a los flamantes directivos de la autoridad federal a fines de marzo de este año a lo que todavía no obtuvieron novedades.

“Buscamos una respuesta a una propuesta concreta que realizamos a principio de año sobre un nuevo concurso para televisoras de baja potencia que aun no llegó”, sostuvo Vinelli, quien aseguró que la única réplica a las visitas a la sede de la AFSCA y los llamados casi diarios fue la de “estamos trabajando”. La reelaboración de los concursos originales –los generados a partir de las resoluciones 685 y 686—les sumó una duda más: “Ahora no sabemos si están trabajando en la modificación de la oferta que realizaron para medios de baja potencia, si nuestras sugerencias las tomarán para la reestructuración que anunciaron la semana pasada o si las archivaron en un cajón y ya”, apuntó la comunicadora social.


*Periodista Agencia NaN.

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