Trabajadores docentes y no docentes llevaron adelante otra jornada de paro en todo el país tras el rechazo a la paritaria ofrecida por el gobierno, de apenas un 3%. Con una inflación que acumula un 19,3% en 2026 y que llega al 33.8% interaual, los gremios reclaman un 31,2% para recuperar el poder adquisitivo perdido. Clara Chevalier, Sec. Gral. de CONADU, sostuvo que «un docente ingresante cobra $290.000 por mes, esto equivale a $7.000 pesos la hora de docencia». Y agregó: «estamos recurriendo a otros trabajos, salir a repartir, hacer Uber o vender cosas».
El paro no solamente se ciñe a lo salarial, que reviste de por sí un drama en la vida cotidiana de la comunidad universitaria. En simultáneo también se exige el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario que la justicia ratificó y el gobierno incumple. Cabe destacar, además, que esta ley no solo exhorta a mejorar los salario sino que implica el presupuesto a las obras sociales docentes y no docentes, las becas estudiantiles, los fondos para el funcionamiento de las casas de estudio y hospitales universitarios.
Chevalier remarcó que «las universidades están cubriendo los salarios con lo que es para gastos de funcionamiento». A la espera de una convocatoria a una nueva paritaria, los gremios están preparandose para una nueva Marcha Federal Universitaria, con el distintivo de sumar otros reclamos y evitar la fragmentación de las luchas. «La quinta Marcha Federal Universitaria ya no debe centrarse sólo en la universidad, debe incluir la ciencia y la soberanía».
